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domingo, 18 de noviembre de 2018

SEGUIMOS CON PAUL IS DEAD. LAS FOTOS DE LA DISCORDIA

Uno de los argumentos más llevados y traídos en las últimas versiones del PID, es el de las diferencias apreciables en las fotografías de Paul McCartney antes y después de 1966. Ya nos hemos referido aquí a dos aspectos que derivan de analizar fotografías: 1. La supuesta diferencia de altura entre Paul y Faul  2. La diferencia de color de los ojos. Ambas discrepancias tienen - como hemos demostrado - otras explicaciones sobradamente más racionales y sensatas que la simple presunción de que se trata de dos personas diferentes. Especialmente, porque hemos dejado en evidencia que esas diferencias se pueden percibir tanto antes como después de 1966, con lo cual la teoría de la sustitución cae por sí sola.

Otros aspectos de las diferencias fotográficas no han sido abordados, hasta donde he podido comprobar, y aunque quienes tienen que aportar la carga de la prueba son los partidarios del PID, ante la gratuidad de las afirmaciones, se puede interponer algunos elementos que no han sido tenidos en consideración.

Hasta el momento, la "prueba científica" más contundente que mencionan los partidarios del PID es la de los estudios realizados por los Dres. Gabriella Carlesi y Francesco Gavazzeni y que fueran publicados en 2009 en la edición italiana de la revista Wired, en un artículo de Fabio Andriola y Alessandra Gigante titulado Chiedi chi era quel Beatle [Pregunta quién era aquel Beatle]. Ambos periodistas son los autores de un libro editado posteriormente bajo el título de Il Codice McCartney La veritá sulla morte di Paul [El Código McCartney La verdad sobre la muerte de Paul]

El artículo publicado por Wired en 2009


El libro publicado por Rizzoli en 2011

Ambos trabajos han sido comentados por la divulgadora científica Viviana Ambrosi en su microsite Magical Mystery Blog. Allí expone su ponencia en la Convención anual del CICAP [Comitato Italiano per il Controllo delle Affermazioni sulle Pseudoscienze / Comité Italiano para la Investigación de Afirmaciones Pseudocientíficas] en la cual se encarga de diseccionar el mito de Paul Is Dead bajo el título La scienza indaga i misteri dei Beatles [La ciencia investiga el misterio de los Beatles].

En esa ponencia, de lectura recomendada, señala las principales falencias de las argumentaciones "científicas" de los partidarios del PID, al tiempo que lleva a sus verdaderos límites las indagaciones por parte de científicos en la materia, ya sea a través de estudios antropométricos como los análisis espectrográficos de la voz de McCartney.


Aquí nos ocuparemos de lo relativo a las diferencias en las imágenes de McCartney antes y después de 1966. La primera objeción que se realiza es que el conjunto de imágenes que tomaron Carlesi y Gavazzeni ya habían sido presentadas por los defensores del PID y, por consiguiente, más allá de los estudios realizados no aportaron materiales nuevos. Asimismo, Ambrosi coincide con Carlesi cuando esta última señala, relativizando el alcance de sus investigaciones: "Las dudas son muy fuertes y las discordancias muy numerosas, pero no sé si puedo expresarme aún con absoluta certeza. Sobre todo porque estamos hablando acerca de un personaje tan conocido y más importante aún: vivo. Frente a un cadáver sería más claro: las conclusiones a las que he llegado se podrían confirmar realizando pruebas más exhaustivas y concluyentes. Sin embargo, cabe decir que, si hubo sustitución, la verdadera obra maestra fue encontrar un doble con unas características antropométricas tan similares al “original”. Hay que decir que los análisis antropométricos tienen que ir acompañados, necesariamente, de exámenes de otro tipo para formular una certeza pericial al cien por cien.” El principal punto de estas consideraciones está en la salvedad - nada menor - de haber trabajado en base a imágenes fotográficas y no con cuerpos reales. 

Más allá de lo ya señalado en otros posts acerca de la influencia que tienen sobre las fotografía la posición del fotografiado, la posición del fotógrafo, la luz que incide sobre el objetivo fotografiado, etc., hay otro aspecto de sustancial importancia para poder establecer comparaciones entre las imágenes que percibimos en una fotografía y en otra.

La fotografía actual, digital, permite acceder a algunos datos acerca de cómo fue obtenida la imagen. Las fotografías digitales tienen una metadata que puede obtenerse en la propia web [probá este lugar]. De allí podemos saber datos como dimensiones, cámara empleada, lente, fecha, ubicación, etc. Con la fotografía analógica no ocurre lo mismo, aunque algunas cosas puedan resultar evidentes, como cuándo se empleó un gran angular o cuándo se usó un zoom. Pero no es para nada seguro establecer en todos los casos qué lentes fueron empleadas, así como tampoco puede establecerse algo muy importante como es la distancia focal. Y esto viene porque esos elementos inciden netamente en las proporciones de las imágenes. Dicho de otro modo, diferentes distancias focales y lentes, generan imágenes que pueden tener discrepancias tan grandes que parezca, cuando de retratos se trata, que se ha fotografiado a dos personas distintas, más allá de que se perciba también el parecido. 

Sobre estos aspectos, nunca se ha aportado un solo dato relativo a cómo fueron tomadas las fotografías que, indiscriminadamente, se emplean para hacer comparaciones concluyentes sobre si McCartney es Paul o Faul, haciendo observaciones sobre "lo que se ve" en la fotografía, que no es más que una imagen del objeto que, no obstante, será diferente si es tomada con cámaras, lentes y distancias focales distintas. Tengamos en cuenta que dentro de las fotografías usadas para las comparaciones las hay analógicas y digitales, pero además, las analógicas, están digitalizadas, sin garantía alguna de que se mantenga fidelidad respecto al negativo original.

Por lo que vemos, la fiabilidad de tal procedimiento es muy relativa, algo en lo que coincide Carlesi. Pero, no nos quedemos con las palabras, veamos ejemplos.



Comparación de dos fotografías tomadas con lentes de 24 mm y de 135 mm en las que se ven notorias diferencias aunque se trata de la misma persona y de la misma sesión fotográfica.


Comparación de dos fotografías tomadas con lentes de 50 mm y de 135 mm, en las cuales las diferencias ya no son tan evidentes, aunque siguen siendo perceptibles.

En estos casos se puede notar cómo incide la distancia focal en el resultado final [lo que vemos]. De resultas de esto, tenemos que no necesariamente las imágenes de la misma persona se van a ver del mismo modo, ya que pueden haber sido tomadas de forma distinta. Es un dato relevante para poder concluir en algo tan importante como la atribución de identidad.

Pero veamos un poco más. Las fotografías con lente de 50 mm son de las más frecuentes en el retrato. Diríamos que es el tipo de lente que se expone a menores distorsiones respecto a la realidad que se intenta registrar. Comparemos entonces la imagen tomada con lente de 24 mm con otra tomada con lente de 50 mm.



Las diferencias vuelven a ser sumamente notorias.

Por consiguiente, las proporciones de la imagen se alteran y, si hiciéramos el mismo ejercicio de comparación trasladando medidas de una imagen a otra, las dierencias también serían sorprendentes.



Observemos la distancia entre las pupilas, el largo de cara, la relación del mentón con la boca y la nariz, o el ancho de hombros. Todo habla de proporciones diferentes. Y es evidente que hay proporciones diferentes, pero en las fotografías, no en la persona fotografiada.

Para presentar alguna otra argumentación visual sobre esto, veamos el siguiente video.

 

No sabemos cómo fueron tomadas las fotografías que probarían que McCartney fue sustituído. Pero como dice la lógica, no debemos afrimar la veracidad o falsedad de algo porque desconozcamos su origen. Lo que es claro es que no son pruebas concluyentes de que haya dos McCartney distintos. Al fin y al cabo, la fotografía es una representación de la realidad, una trasposición bidimensional de la realidad tridimensional en la cual no hay una inobjetable fiabilidad de su fidelidad a la realidad observada.
El tema queda abierto. Pero también queda claro que quien hace una proposición [como es la supuesta sustitución de McCartney] debe llevar la carga de la prueba y no a la inversa. Y habiendo vigentes más de una posibilidad de explicación de una misma cosa, esa prueba debe ser concluyente, decisiva y sin relativización por parte de quienes investigan.

Hasta pronto, pues este tema no ha terminado aquí.

3 comentarios:

  1. Hace poco tuve la oportunidad de ver el documental de George Harrison y desde luego que hay alusión a las diferencias en las fotografrías del Mcartney, antes y después. No se nada de fotografía y esta entrada de tu blog me abre bastante el panorama para comprender un poco más y ver que las fotos no pueden considerarse como prueba por los defensores de esta teoría. Genial tu blog.

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  2. Gracias, amigo ardc!
    Este es un tema en el cual se ha "validado" mucha teoría sobre la base de lo que se ve [y de cómo se lo ve], pero nunca ha habido una demostración concluyente, o sea, una conclusión que no pueda ser otra. Por ello, terminan siendo poco o nada convincentes. Ya iremos luego sobre otros tópicos que se han ideo agregando con los años, como que John Lennon fue asesinado por este asunto [y se valen de la otra teoría de que el asesinato de Lennon se debe a los servicios secretos y no a Chapman] o que Lennon escribió las canciones exitosas de McCartney después de la "sustitución" o el tema de la presunta hija ilegítima de McCartney y pruebas de ADN.
    Gracias por los conceptos sobre el blog. Un gusto recibirte por estas páginas.
    Un saludo desde Uruguay!!!

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  3. que pasa queridos uruguayos que no se mueve más este gran blog?

    saludos desde el otro lado y espero por más...

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