Hay que destacar muy especialmente el impresionante despliegue de gráficos que se proyectaron en las pantallas de fondo del escenario, con partes documentales con fotos de época, con imágenes de valor icónico como las siluetas de Abbey Road o las de Help!, con composiciones muy imaginativas y creativas, como una recreación libre de la carátula de Sgt. Pepper, en la cual todos los personajes son The Beatles en diferentes épocas de su trayectoria.
Primerísimo nivel en asistentes, entorno, y el despliegue audiovisual. Pero primerísimo nivel también en las actuaciones musicales. Aquí nos detendremos un poco.
En segundo lugar, un peso pesado de la música de los últimos 40 años,
Stevie Wonder, muy recordado por sus canciones y discos, pero también por su participación a dúo con Paul McCartney en
Ebony And Ivory, del álbum
Tug Of War, de 1982. En la ocasión, Wonder realizó un tema que ya había versionado en su álbum
Signed, Signed And Delivered [1971],
We Can Work It Out. Wonder es Wonder y todo lo que hace le imprime ese feeling característico. Fue el primer aplauso cerrado de la noche, que compartieron los dos Beatles presentes.
 |
| Stevie Wonder |
Enseguida un momento de alto contenido emotivo, al subir
Jeff Lynne [ex Electric Light Orchestra, ex Traveling Wilburys] y
Joe Walsh [ex Eagles], veteranos de las lides musicales para interpretar un tema, no sin antes invitar a escena a
Dhani Harrison para cantar el enorme
Something, de
George Harrison. No se puede decir mucho, porque con los nombres de estos músicos alcanza para imaginar la performance. Sin embargo, digamos que le pusieron la dosis de artesanía que un homenaje requiere, por encima de una pulcritud técnica. Así, los giros personales que sobre todo los dos músicos veteranos imprimen al tema hablan de cómo la música de The Beatles permite a buenos músicos re crear lo maravilloso.
 |
| Dhani Harrison |
Tras este número, otro, con un joven muy joven, solo en el escenario para hacer una intimista versión de
In My Life. Se trata de
Ed Sheeran un joven cantante y autor de 22 años, descubierto y patrocinado en su momento por Elton John y Jamie Foxx. Una versión muy en la línea contemporánea, muy indie, muy auténtica también. Muy buena impresión de este joven músico que está teniendo una carrera ascendente sostenida.
 |
| Ed Sheeran |
Le siguió, en contraste, una vibrante versión de
Don't Let Me Down, a cargo de
Keith Urban [cantante y autor neozelandés] y
John Mayer [guitarrista y vocalista norteamericano]. Otra buena versión contemporánea de un tema sin tiempo. Es uno de esos temas que parecen poseer a los músicos y cantantes que lo toman [desde Lennon para acá] y los músicos ser los instrumentos del tema, que emerge de las entrañas.
 |
| John Mayer y Keith Urban |
Siguió a esto una histriónica y bastante expresionista versión de
Kate Perry [USA] de
Yesterday, el archiclásico tema de McCartney. No sé si es que la versión original de McCartney solo con su guitarra y algún pequeño arreglo de cuerdas es tan perfecto o que la canción en sí, como en el caso anterior, busca al intérprete [de preferencia a McCartney], que cualquier versión diferente, por más esfuerzo por darle un sesgo personal, termina siendo induficiente. No hay nada para objetar a Perry desde la técnica, excepto quizás un exceso de
actuación. El problema es que
Yesterday es un tema sencillo pero muy difícil, muy arisco, que no acepta que lo cante otro. En mi opinión, el que se anima con este tema, si no es McCartney, pierde por excelente que sea. Reconocemos todo el esfuerzo y arte que Perry puso en su ejecución, pero eso no nos impide ver que el propio tema condena al fracaso a quienes intentan sacarlo de los dominios de Paul. [Opiniones estrictamente personales y sumamente discutibles, pero es más fuerte que yo, siempre me ocurre lo mismo con las versiones de este tema, sea de quien sea].
 |
| Kate Perry |
El siguiente número fue para mí una revelación:
Imagine Dragons, una banda indie pop de Las Vegas muy reconocida haciendo una excvelente versión de
Revolution. Con solo cuatro instrumentos de cuerda y un ensable vocal destacable, realzaron un tema que poco o nada se toca por ahí pero que tiene, sin embargo, un típico mensaje en código Lennon. Punto fuerte de la noche, sin duda.
 |
| Imagine Dragons |
Asimismo, otro punto altísimo, que levantó a todos en una ovación, fue la versión que
Jeff Lynne y
Dave Grohl [ex
Nirvana, ex
Foo Fighters, ex
Queens Of The Stone Age, integrante de
Them Crooked Vultures] hicieron de un tema casi olvidado del repertorio Beatle, pero realizado con el alma y las tripas:
Hey Bulldog. No podemos hablar de técnica aquí [que la hubo y mucha], sino de la imponente carga emocional y expresiva de la interpretación. A lo largo de su historia,
The Beatles compusieron y
dieron muchos temas a otros músicos y bandas [el más notorio,
I Wanna Be Your Man, para los Stones] y en este caso, parece como si hubiera sido escrito para esta interpretación [además de la original, por cierto]. Excelente por donde se lo mire. Grohl comentó, además algo muy importante y cierto: la música de
The Beatles entusiasmó a la generación de sus padres [él nació en 1969], lo impulsó a él a dedicarse a la música y deleita a su pequeña hija, que se hallaba presente en la platea y estaba deslumbrada frente a lo que veía. En un
post anterior presentábamos un video en el cual se muetra la reacción de niños y adolescentes actuales frente a la música beatle y concuerda con esto.
 |
| Dave Grohl y Jeff Lynne |
El siguiente número se anunció con bombos y platillos, porque después de casi 10 años, volvían a actuar juntos en un escenario, adoptando su vieja denominación, los integrantes de
Eurhytmics, la banda británica new wave [1980 - 1990 y 1999 - 2005] integrada por
Annie Lennox y
David Stewart. Ellos hicieron
The Fool On The Hill. Aquí confieso que me pasó algo que desmereció, para mi gusto, la versión: noté muy dura la expresión de Lennox, me pareció muy demedida en energía, no permitió que se trasmitiera ni la melancolía del tema, ni la soledad, ni el desarraigo de las convenciones que el tema contiene y debe trasmitirse. Me sonó muy a cantante
prima donna, una especie de Cher o de Dionne Warwick, u otras muchas por el estilo, con lo estentóreo que quita modulación y afecta de astificialidad. Mientras la escuchaba me decía a mí mismo: muchos decibeles, un poco menos, aflojale un poco, dale más suavidad, algo de dulzura, por favor. No me gustó, aunque no creo que esto haga mella alguna en la carrera de Lennox.
 |
| Eurhytmics |
Pasamos luego a otro punto especialmente fuerte. Primero, por el tema,
Let It Be, de por sí una obra mayor y segundo, por la interpretación, inobjetable e inapelable, a cargo de
John Legend [cantante de R & B, compositor y actor estadounidense] y
Alicia Keys [actriz, cantante, compositora y multiinstrumentista neoyorkina]. Dos pianos de cola, frente a frente, con los dos músicos a carago de cada uno de ellos, haciendo un dúo impecable, donde además sobresale, increíble, la maravillosa voz tersa y profunda de Keys. Grandioso. Ovación de pie unánime.
 |
| Alicia Keys y John Legend |
Para seguir,
Here Comes The Sun, ese himno harrisoniano, a cargo de
Brad Paisley [cantante y compositor country de West Virginia] y
Pharrell Williams [cantante, rapero y compositor norteamericano] en una prolija versión, aunque no fue de lo más destacado de la noche. No obstante, no se le puede objetar más que haber sido
una interpretación que, muy probablemente, no hará historia.
 |
| Pharrell Williams y Brad Paisley |
Acto seguido, otro plato fuerte:
Gary Clark en guitarra [guitarrista y cantante texano],
Joe Walsh en guitarra y
Dave Grohl en batería, para una épica versión de
While My Guitar Gently Weeps. Poco para decir: monumental, otra ovación de pie, bien merecida.
 |
| Joe Walsh y Gary Clark [con Dave Grohl] |
Llegados a este punto, un exultante y entusiasta Jeff Bridges apareció para la presentación. Recordó lo que había significado para él, para sus amigos, para su familia rodear el televisor para ver, expectantes, el
Ed Sullivan's Show aquella noche de febrero de 1964, cuando
The Beatles protagonizaron
the night that changed America. Así que después del recuerdo, dijo que tras el homenaje que se había presenciado, era hora de oír a los homenajeados e inmediatamente introdujo a
Ringo Starr. Ringo hizo tres temas que lo caracterizaron en
The Beatles:
Matchbox,
Boys y
Yellow Submarine.
Después de esto, Sean Penn hizo de presentador de
Paul McCartney, haciendo alusión a su cercana relación con Paul [aparece, así como también Johnny Depp, en el video oficial de
Queenie Eye]. Sin muchos preámbulos y de modo sereno, recibió a Paul en el escenario. Allí, junto a su banda, McCartney arrancó con
Birthday, siguió con
Get Back y
I Saw Her Standing There y culminó con
Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band para enganchar con la presentación de Billy Shears, el alter ego de Ringo, y con el tema
With A Little Help From My Friends. El final, apoteósico, obviamente, fue con todo el público y todos los artistas participantes en el escenario, cantando
Hey Jude.
 |
| Ahora, como entonces, como siempre, los hacedores de magia |
No se puede hacer un comentario de esta actuación. Solamente decir que no es la primera vez que Ringo y Paul coinciden en un escenario desde la ruptura de
The Beatles. Sin embargo, esta fue una ocasión de expreso homenaje a toda la banda y vale como un reagruparse aunque sea tan solo para la ocasión y después cada uno siga su camino. Pero estas cosas mantienen vivo el espíritu de una época que dio su mejor mensaje para el futuro y
The Beatles fueron sus más genuinos mensajeros. Y esto fue pura celebración de aquel espíritu y de lo que hoy perdura alimentando, afortunadamente y sin duda, la mejor parte de los seres humanos, cumpliendo aún hoy con la finalidad de contribuir al mejoramiento humano. La música puede hacer eso, más que la filosofía, más que la religión, más que la ciencia. La música, aliada de la poesía y el arte, pueden hacer que aflore la esencia humana. Y eso y no otra cosa persiguió aquella generación y la prueba de su necesidad y de su acierto está en imágenes como la de la hija de
Dave Grohl absorbiendo maravillada todo ese espíritu.
 |
| La hija de una leyenda del Rock en maravillada percepción de lo que la rodea |
Si bien no deja de ser un producto televisivo, este
The Night That Changed America es un excelente producto televisivo y una gran idea soberbiamente realizada. Vale la pena sentarse las casi dos horas que dura y disfrutar, disfrutar, disfrutar ...
Hasta pronto
ABBEY ROAD DICE:
5/5 YELLOW SUBMARINES