Hoy les traemos una gran performance de ese músico notable que es Neal Morse, ex frontman de Spock's Beard, integrante del proyecto multinacional Transatlantic, partícipe de Flying Colors y también de otros proyectos más puntuales como fue Yellow Matter Custard.
Desde su salida de Spock's Beard a comienzos de los '00, Morse desplegó una nutrida actividad solista. Su proyecto solista se volcó más decididamente hacia una temática religiosa cristiana. De ahí que uno de sus álbumes más notables del período - Question Mark - versa sobre los misterios religiosos, así como sus dos álbumes Testimony y Testimony 2 remiten a su propia y personal experiencia religiosa.
En la presentación que les traemos hoy, además de la inclusión de dos medleys de Question Mark y Testimony y de algunos otros temas sueltos, especialmente de la época Spock's Beard, trae la presentación completa del que en aquel momento era su nuevo álbum, llamado Sola Scriptura, basado en los escritos y la vida del reformador religioso iniciador del protestantismo, Martín Lutero.
Doest, van Eschotten, Leijenaar, Morse, Bielatowicz y Koomen en escena.
Este álbum fue presentado en un mini tour compuesto por 2 actuaciones: una en Alemania, en el Colos Saal de Aschaffenburg, el 28 de mayo de 2007 y la otra, la que traemos aquí, en The Boerderij, Zoetermeer, Holanda, el 26 de mayo de 2007, en el marco del IO Pages Progfestival, que se realiza en esa ciudad holandesa.
Para la ocasión, Morse de rodeó de músicos que acompañaron diestramente la presentación, habida cuenta de que en el disco editado los músicos que lo acompañaron fueron de la talla de Mike Portnoy, Randy George o Paul Gilbert. Para las actuaciones intervinieron Colin Leijenaar [batería], Henk Doest [teclados], Wilko van Eschotten [bajo], Jessica Koomen [voces, percusión, teclados] y Paul Bielatowicz [guitarra] el gran guitarrista que acompaña a Carl Palmer y a quien pudiéramos disfrutar el año pasado en Montevideo.
Portada del DVD que recoge el concierto en Holanda
Aquí, el video del concierto. La versión es la misma que está editada en DVD bajo el título de Sola Scriptura and Beyond, por Radiant Records en 2008.
El joven guitarrista que acompañó a Carl Palmer en su actuación en Montevideo, y en toda su gira Twist Of The Wrist, hace ya 10 años que toca junto a Palmer, cuenta con 33 años y también ha actuado junto a otros artistas. Nos interesa en particular traer a ustedes la performance desempeñada por Bielatowicz junto a la banda de acompañamiento de Neal Morse durante 2007, en el curso del tour que promocionaba la obra de Morse Sola Scriptura, basada en los textos del reformador religioso Martín Lutero. En esos conciertos se entregaba completa la nueva obra, pero se incluían también otras creaciones de Morse, entre ellas un medley de Testimony y otro de Question Mark.
Queremos hoy presentarles la grabación del medley de Question Mark, uno de sus mejores discos [2005], donde Bielatowicz se luce especialmente.
Y también, ya que estamos, les traemos la versión completa del concierto en el que está el fragmento anterior. Fue realizado en la sala de conciertos De Boerderij [El Rancho], en la localidad de Zoetermeer, Holanda, el 26 de mayo de 2007 y editado en dvd el 15 de julio de 2008 por Radiant records / Inside Out.
En este concierto, se ha destacado por la crítica, Paul Bielatowicz llega a eclipsar en algunos pasajes al propio Morse, debido al virtuosismo de su ejecución y al feeling que pone al tocar.
Bastante de esa calidad quedó demostrada en Montevideo el pasado domingo. Estos videos lo refrendan.
Tiene 63 años y conserva la energía de hace 40. Casi dos horas de espectáculo con un pequeño receso para cada músico. Tiene 63 años y toca junto a músicos de 30 y les marca el ritmo. Con grandes dotes para comunicarse con el público, sin necesidad de decir muchas palabras, se expresó en un apreciable español y en su nativo inglés, pero también con una gestualidad por demás elocuente. Mirando al público con guiños cómplices, desarrolló infinidad de sus destrezas con los palillos y fue exponiendo, una a una, las joyas de la música que tocara hace 40 años con sus amigos Emerson y Lake.
El escenario esperaba a los músicos
Del otro lado, una audiencia que, al contrario de lo esperable, no estaba compuesta solamente por sesentones y cincuentones como uno, sino que la gama de las edades seguía bajando hasta adolescentes y jóvenes de veintitantos, que disfrutaron como si hubieran vivido la música original, ya sea de The Nice, como de ELP o del Prog en general. Con el aforo completo de cerca de 800 personas, La Trastienda desbordaba de gente y de expectativa por un show muy esperado y nada frecuente en nuestro país.
Y el espectáculo comenzó. Nada de la parafernalia de los '70, tan solo un escenario relativamente pequeño, tras músicos sencillamente ataviados, como si vinieran desde la calle y hubieran entrado a ver qué pasaba y allí se quedaron a tocar.
Eso sí, un despliegue energético constante desde el inicio [From The Beginning].
La energía de un grande
Como en las viejas épocas, Peter Gunn fue el tema de apertura. Este cover del tema principal de la serie policial homónima que emitía la NBC en los '60 - '70, fue compuesto por Henry Mancini. Ya creó clima y tensó a todos para el tema siguiente: Karn Evil 9, 1st. Impression, Pt. 2, que arrancó con una voz en off que decía: Welcome Back My Friends To The Show That Never Ends, Ladies And Gentlemen, The Carl Palmer Band! y se desató la música y la potencia, aunadas a los fraseos alternados de guitarra y bajo con distorsiones varias. Palmer presentó algunos de los temas, saliendo de detrás de los tambores y platillos para acercarse a un micrófono al borde del escenario y comenzar a interactuar con el público, anunciando el tema siguiente.
Así arrancaron con Heodown, del ballet Rodeo, de Aaron Copland y simultáneamente comenzaron las proyecciones en la pantalla del fondo, en este caso escenas del oeste, de viejos westerns.
Amigo de tambores y platillos durante casi medio siglo
Continuaron con Knife Edge, versión de ELP sobre la Sinfonietta de Leos Janacek, músico checo del siglo XX. Y siguieron con América, de la obra teatral musical West Side Story, música de Leonard Bernstein y uno de los temas más arraigados en la música contemporánea estadounidense. Allí aclaró que se trataba de un tema que ELP hizo alguna vez, pero que provenía del repertorio de The Nice, la banda anterior de Keith Emerson.
Prosiguió The Barbarian, proveniente del primer disco de ELP, basado en el Allegro Barbaro de Bela Bartok, músico húngaro del siglo XX. Y siguieron con Mars, The Bringer Of War, un tema que no lo hizo propiamente ELP sino Emerson, Lake & Powell a mediados de los '80, cuando la banda intentó volver a formarse, pero Palmer estaba impedido al estar aún bajo contrato con Asia. Este tema proviene de la sinfonía The Planets, del inglés Gustav Holst y no sería esta la única versión basada en esa pieza [King Crimson también la usó].
Luego acometieron la Tocatta y Fuga en Re menor, de Johann Sebastian Bach [sin órgano ni teclado alguno!]. En este punto, entraron con la primera de las piezas largas de la noche: Tarkus. Aquí se explayaron en las diversas partes de la suite, entregando con generosidad la obra in extenso.
Esto dio lugar a un intermedio en el cual los músicos fueron descansando: quedó solo Paul Bielatowicz con su guitarra y realizó un delicado y exquisito solo en base al Claro de Luna de Claude Debussy, que resultó muy aplaudido.
Guitarrista de los buenos, aportó su excelencia al espectáculo
Volvieron Palmer y Fitzpatrick y el trío arrancó con una versión Fortuna Imperatrix Mundo, de la colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII, recopilados como Carmina Burana, musicalizados por Carl Orff, músico alemán del siglo XX.
Tras esto, salió Bielatowicz y Palmer quedó sentado a la batería, pero de espaldas al público, oyendo atentamente el solo de bajo que comenzó Simon Fitzpatrick: Stairway To Heaven, cover de Led Zeppelin. Allí se floreó con la técnica del tapping por doquier, de tal modo que parecían varios instrumentos juntos. También, para rematar el tema, la parte más rítmica del mismo, utilizó el sampler para ir superponiendo varias capas de sonido con loops que fue grabando en el momento y que fueron sedimentando para darle espesor al sonido y contundencia. También variedad, porque algunos sonidos los grabó punteando, otros haciendo tapping y otros usando el slide. También fue ovacionado.
Fitzpatrick y sus seis cuerdas bajas para lo memorable de una noche
A la vuelta de Bielatowicz emprendieron con otra de las piezas largas: Pictures At An Exhibition, sobre la obra de Modest Mussorgsky, una versión que duró más de los 15 minutos habituales para su presentación en escenario. Otro despliegue de energía y de entrega.
Ya sobre el final, la otra pieza larga: Fanfare For The Common Man, cover de la obra de Aaron Copland y otro de los temas paradigmáticos de ELP. Dividieron en dos secciones el tema, para intercalar un vibrante y emocionante solo de batería de Palmer [como no podía ser de otra manera], que jugó con todos y cada uno de los componentes de la batería que no era la misma que le vemos en otras actuaciones. Palmer venia de Buenos Aires y volvía hoy lunes a la capital porteña para dar una clínica. No creo que haya trasladado su batería a Montevideo para gtener que llevarla de vuelta a Buenos Aires. Por lo cual fuimos no pocos los presentes que suponemos que esa batería se le proporcionó acá y que quizás los platillos sí eran los de Palmer [que al fin y al cabo son lo más transportable]. Bien, con una batería que no es la habitual, jugueteó por todos los tambores y por todos los platillos. Fue de gruesos golpes de bombo hasta sutiles campanilleos de platillos. Hizo algunas piruetas con los palillos y buscó variedades sonoras múltiples a paertir de los elementos que tenía para hacer sonar. No nos extraña, pero nos maravilla, aún hoy, su técnica y su toque. Un grande de veras.
Un grande por donde se lo mire: no hay tambor que se le resiste ni baqueta que no domine
Durante ese intermedio, Bielatowicz y Fitzpatrick se retiraron y volvieron para hacer la conclusión de la Fanfare.
Tras las ovaciones del caso, ya que todos sabíamos que era el final, los tres músicos volcieron sobre el escenario para su encore habitual: Nutrocker, una pieza en tono de humorada algo sarcástica, a partir de la Marcha del Acto I del Cascanueces [Nutcracker], ballet del ruso Piotr Illich Tchaikovsky. El tema de la marcha se va convirtiendo cada vez más en un riff de Rock y se va aderezando con fraseos jazzeados y bluseros.
El final tuvo a una audiencia que aplaudió a rabiar, a pesar de que los músicos no salieron otra vez al escenario. De modo que allí concluyó este concierto que es de lo mejor que hemos visto en Montevideo.
Luego, a la salida, tras esperar un rato, presenciamos la salida de los músicos y pudimos saludarlos y darles una despedida cálida. Luego de que la van se llevó músicos y equipos, la explanada de La trastienda se fue despoblando de los 30 o 40 que quedamos allí apostados para ver salir a los músicos.
Volví a mi casa lleno de música y de regocijo por haber sido partícipe del evento y haber presenciado la performance de un grande histórico y de dos jóvenes que van mostrando cómo asoma la grandeza que pueden llegar a tener si poseen la perseverancia de ese joven de 63 años que toca con jóvenes de 30 y les marca el ritmo.
Quiero compartir con los amigos de ABBEY ROAD algunos pequeños videos [sin demasiadas pretenciones] que tomé anoche en La Trastienda.
Peter Gunn Theme: el comienzo del concierto
Bielatowicz y Debussy concetados por una guitarra
Simon Fitzpatrick y Led Zeppelin en bajo
Palmer en interacción con el público [fragmento de Fanfare] No filmé el solo porque quería verlo en directo. Sabrán disculpar ...
Este post está dedicado a los amigos Julio, Luis y Javier, que están al firme también con estos músicos que cada tanto se dejan caer por la Muy Fiel y Reconquistadora [apodo colonial de Montevideo].
Esperamos haber cumplido con los amigos de ABBEY ROAD.
Bonita noticia la que tuvimos al enterarnos, a través de los amigos de Algo Más Que Rock And Roll de la venida a Sudamérica del legendario baterista Carl Palmer, al frente de su Power Trio, bajo el nombre de ELP Legacy. Hace ya años que Palmer viene desarrollando esta actividad solista, acompañado por un guitarrista y un bajista y cumpliendo con la proeza técnica y musical de recrear los temas de ELP tan solo con esa instrumentación, es decir ¡sin teclados!
En esta oportunidad, el Power Trio está compuesto por el propio Palmer en la percusión, Paul Bielatowicz en guitarra y Simon Fitzpatrick en el bajo.
Paul Bielatowicz es un joven guitarrista, nacido en 1978 en Inglaterra, de importante formación académica que ya trabajó con Palmer hacia 2003 con la Carl Palmer Band [también bajo la forma de Power Trio] e intervino en sus tours anteriores. Por aquel entonces tenía unos 24 años y su performance ya era impresionante. En 2007 se unió a la banda de soporte de Neal Morse, a quien acompañó en la época de Sola Scriptura [en vivo] y Lifeline. De ambas épocas hay muy buenos registros en DVD que permiten apreciar la pulida técnica de este guitarrista que tendrá, sin duda, un futuro de mayor relieve aún.
Paul Bielatowicz
Simon Fitzpatrick es un muy joven bajista, de 25 años y de importante formación académica, nacido en Inglaterra. Comparte su intervención en el power trio de Palmer con su carrera solista y su participación en las bandas The Robbie Boyd Band y Elephant Gun. Resulta impresionante su estilo de ejecución, su soltura y su audacia con la guitarra baja, ya que toca fundamentalmente el bajo de seis cuerdas.
Simon Fitzpatrick
Sobre Carl Palmer poco podemos agregar a lo mucho que se puede decir sobre él. Solamente que se trata de un baterista de excepción con un gran sentido musical, que se formó desde muy joven y que absorbió todas las influencias posibles, desde el propio Rock al Blues y el Jazz y que incorporó todos los recursos de la percusión clásica, ponendo su talento al servicio de excepcionales bandas. Su historial es magnífico e impresionante: The Crazy World Of Arthur Brown, Atomic Rooster, Emerson, Lake & Palmer, Asia, la efímera Qango [con Wetton y Downes al separarse Asia a fines de los '90] y esta Carl Palmer Band son sus hitos sobresalientes. Un maestro que despliega toda su energía en escena y se apoya en la sangre nueva, no para quedar él más destacado, sino, por el contrario, para valerse de lo mejor que da la juventud y proyectarlos, ya que ambos sobrevivirán artísticamente a Palmer, pero tendrán, sin duda, un poderoso desarrollo posterior a instancias de la inmejorable experiencia que adquieren de estas performances.
The Carl Palmer Band
El set list de estas presentaciones no lo tenemos, pero está claro que se va a basar en el legado de la superbanda que llevó a Palmer al estrellato mundial, ELP. Pero aparte de la recreación de los hitos de su viejo trío, Palmer propicia instancias en que el bajo y la guitarra tienen sus solos, al igual que la batería. Asimismo, la introducción de interpretaciones de obras musicales clásicas en las que ELP no incursionó, como El Vuelo Del Moscardón, de Rimsky Korsakov o fragmentos de Carmina Burana, de Carl Orff. No quiere decir que vayan a ser estas las piezas musicales que desarrollará, sino que la estructura del show pasará por ese modelo.
Pero además, el show contará con un componente de proyección de imágenes creadas a partir de la captación del ritmo de Palmer en lo que han llamado Rhythm On Canvas. Esta parte del espectáculo se denomina Twist Of The Wrist [al igual que el Tour] y muestra las incursiones de Palmer en el mundo de las Bellas Artes [plásticas].
Aquí, un par de muestras:
Endless Enigma
Eruption
No todas llevan nombres alusivos a temas de ELP, pero hemos seleccionado dos que sí lo hacen.
Así que ahora hay que esperar a que llegue abril y, mientras tanto, ir haciendo boca con materiales recientes de este grande del Prog.